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Los emprendedores del sector agropecuario son un mercado con grandes oportunidades para los intermediarios no bancarios.
Este nicho poco atendido por la banca comercial, ofrece un amplio espacio para las operaciones de créditos, arrendamiento y factoraje.
El empresario y actual presidente del organismo patronal; Coparmex Jalisco, Pablo Lemus Navarro lo sabe, ya que además de su cargo al frente del sector privado, es a su vez director de Credicampo (Sociedad Financiera de Objeto Múltiple o Sofom).
En su opinión, una Sofom especializada en el agro mexicano tiene “grandes ventajas y oportunidades en el sector financiero”.
Aunque no buscan competir con la banca comercial sino complementarla, las sociedades financieras de objeto múltiple dedicadas a apoyar al agro, pueden actuar con mayor rapidez que los bancos debido a su perfil especializado y esbelto que les permite respuesta expedita ante las necesidades de sus usuarios.
Como ejemplo mencionó que es más atractivo para un banco otorgar un crédito para un vehículo por 300 mil pesos, en lugar de apoyar un proyecto productivo agrícola por el mismo monto, pues esto le requiere más tiempo y mayores trámites.
Para ilustrar el potencial de firmas como Credicampo en México, Lemus Navarro explicó que en poco tiempo de operación está empresa muestra un “arranque muy dinámico en operaciones de financiamiento para proyectos de 100 mil a 3 millones de pesos”.
Durante 2009 esta financiera jalisciense creció 300 por ciento y el escenario del 2010 tampoco pinta mal pues prevén una expansión de por lo menos 115 por ciento en sus operaciones.
La firma ya tiene presencia en siete entidades de la región Occidente, como Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit, Sinaloa, Colima y Michoacán.
Entre sus clientes tiene a productores de diversos giros, como el sector lechero, ganado bovino, porcicultura, avicultura, siembra de berries para exportación y tiene en proceso la acreditación de proveedores en los programas de producción de granos, bajo la modalidad de agricultura por contrato.
La otra banca
Los intermediarios no bancarios incluyen sofomes, sofoles y uniones de crédito, entre otros.
El punto a su favor, en el caso de créditos al campo, es que tienen acceso a los recursos del Fideicomiso Instituido en Relación a la Agricultura (FIRA) de Banco de México.
Salvador Y Maldonado
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